¿Cómo aprenden los niños caras nuevas?

Los niños no alcanzan por completo el nivel de habilidad de los adultos para reconocer caras hasta los 14 o 16 años. ¿Cómo puede un pequeño reconocer y recordar caras nuevas? Depende de dos particularidades: la información de características, -el tamaño de los ojos, el tamaño y la forma de las orejas, el tamaño y la forma de la nariz-, y la información de configuración -primero reconocen las partes de la cara y después la información de configuración entre ellos, por ejemplo, la distancia entre los ojos.

Lo primero que hacen es determinar que una cara es una cara, para luego diferenciarlas. Cuando un padre se afeita la barba o se pone o se quita las gafas, puede confundir a los pequeños. Afortunadamente, los niños son mucho mejores en procesar y memorizar la información. La diferencia está en el córtex prefrontal, dónde se almacena la memoria a corto plazo. Su mente es más flexible y creativa que la de los adultos, cuya corteza prefrontal está completamente desarrollada.

Sin embargo, al igual que cualquier otra habilidad, la memoria de trabajo debe ser entrenada de varias maneras: jugando con actividades de memoria visual, leyendo (tomando notas, destacando información, hablando en voz alta…), estimulando más de un sentido a la vez (vista, sonido, tacto), etc. Algunos de estos temas están integrados en Smile and Learn, una plataforma perfecta para trabajar la memoria con actividades como Memory, Parejas y Burbujas.

Montse Villaverde

Equipo de Comunicación

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